Mi hijo camina de manera diferente: ¿Cómo identificar alteraciones de la marcha en niños?

Observar cómo camina un niño es algo que los padres hacen casi instintivamente. Sin embargo, algunas variaciones en la marcha son normales dependiendo de la edad del niño. Identificar cuándo estas diferencias son signos de algo que requiere atención médica es crucial para el tratamiento temprano y efectivo.

Los primeros pasos. Es importante el involucramiento y participación activa de los padres al enseñar a caminar a nuestros hijos.

¿Qué son las alteraciones de la marcha en niños?

Las alteraciones de la marcha en niños pueden variar desde problemas leves hasta diagnósticos que requieran una cirugía (o tratamiento quirúrgico). Una marcha saludable es aquella donde no hay evidencia de esfuerzo excesivo, dolor, o inestabilidad mientras el niño camina. Alteraciones comunes incluyen caminar en puntillas, cojear, o el uso asimétrico de las piernas.

Señales de alerta que indican una alteración en la marcha

Es importante estar alerta a signos como:

  • Tropezones o caídas frecuentes.
  • Dificultad para correr o saltar comparado con niños de la misma edad.
  • Caminar de puntas frecuentemente.

Estos indicadores pueden ser señales de condiciones que requieren evaluación médica.

Causas comunes de las alteraciones en la marcha

Las causas de las alteraciones pueden ser variadas, incluyendo:

  • Ortopédicos: pie plano, displasia del desarrollo de cadera, contractura muscular o tendinosa, una pierna más corta que la otra.
  • Neurológicas: parálisis cerebral, espasticidad, distrofia muscular (por ejemplo: Distrofia Muscular de Duchenne)
  • Desarrollo y crecimiento: alteraciones propias del crecimiento y madurez en las primeras etapas de la marcha.

Diagnóstico y evaluación

El proceso de diagnóstico generalmente comienza con una evaluación por el pediatra o un médico especialista en Rehabilitación Física Pediátrica. Se pueden emplear herramientas diagnósticas como:

  • Análisis de la marcha: observación detallada en un entorno clínico.
  • Estudios de imagen: como radiografías o resonancias magnéticas, para ver la estructura ósea y muscular.

Tratamientos disponibles

El tratamiento dependerá de la causa subyacente de la alteración en la marcha. Las opciones comunes incluyen:

  • Fisioterapia: para fortalecer músculos y mejorar la coordinación.
  • Ortopedia: uso de dispositivos como plantillas o férulas.
  • Cirugía: en casos donde se necesite corregir deformidades anatómicas.

Prevención y consejos para padres

Fomentar un entorno seguro y activo es esencial. Asegurar que el niño use calzado adecuado y participar en actividades físicas puede ayudar a promover un desarrollo saludable de la marcha. Es vital hacer visitas regulares al pediatra para monitorizar el crecimiento y desarrollo del niño.

Conclusión

Entender las variaciones normales en la marcha y saber cuándo buscar ayuda es fundamental. Mantenerse informado y consultar con profesionales capacitados son los mejores pasos que un padre puede seguir. En Rehabi For All, nuestros médicos especialistas están listos para ayudarte a ti y a tu hijo, en camino al bienestar.

Fuente:

Marti Carrera, I., García Uzuquiano, R., Gorria Redondo, N., & Aguilera Albesa, S. (2022). Trastornos de la marcha. Protocolos de diagnóstico terapéutico pediátrico, 1, 281-293.

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